que tantas veces cruce
tras tus umbrales
sueños y realidades , viví
Silenciosa acompañaste esos días
buenos de la infancia,
y cómplice callaste
las picardías puras de la adolescencia
Vieja puerta de hierro,
pesada , fuerte , muda
en la que recosté besos
llantos y risas
llegadas y partidas
SNO

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